“ Desde la altura imposible de las cimas veo mi pasado, sueño con el futuro y con inusual claridad puedo sentirme en el presente ,mi visión se clarifica , mis fuerzas se renuevan. En las montañas celebro la creación. En cada viaje a ellas renazco” Anatoli Boukreev

martes, 21 de febrero de 2012

PARQUES NACIONALES DE EEUU, UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Llevaba bastantes años pensando en viajar a Estados Unidos para descubrir muchos de los bellos rincones naturales que tantas y tantas veces había visto en multitud de fotos, en libros y en documentales, ¿ quién no ha oído hablar de Yosemite, el cañón de Colorado, Yellowstone?
Lugares llenos de magia, de naturaleza salvaje en su estado más puro, de grandes contrastes, paisajes inigualablemente bellos y que más tarde  o temprano tenía que descubrir, vivencias inolvidables, instantes fugaces gravados a sangre y fuego en el alma.
Sin duda alguna el viaje iba a cubrir con creces, todas las expectativas que nos habíamos creado.


VIA LACTEA SOBRE ACANTILADOS DE MONUMENT VALLEY

No teníamos mucho tiempo, unos 22 días así que tenía que seleccionar cuidadosamente cada segundo y planificar muy bien los sitios a visitar y el tiempo que iba a estar en cada unos de ellos. La época elegida fue finales de Agosto y parte del mes de Septiembre, seguramente habrá mejores épocas, sobre todo para hacer fotos, posiblemente el mes de Octubre, o en la primavera.
En Estados Unidos hay un montón de Parques Naturales y espacios protegidos, todos ellos con un interés u otro. Siendo un país tan grande, una de las cosas más atractivas es el gran contraste que nos podemos encontrar entre unos sitios y otros, desde el desierto más seco y árido, al bosque más frondoso, a las montañas y glaciares más fríos, o a los cañones rocosos  más profundos.
Así que al final me decidí por los siguientes, ( lamentablemente me tuve que dejar un montón de ellos para otra ocasión).
Yosemite, Gran Cañón de Colorado, Antelope Canyon, Bryce Canyon, Monument Valley, Gran Teton y Yelowstone.
Por supuesto evitamos perder ningún día en grandes ciudades salvo en Las Vegas ( medio día ), a buen seguro una decisión sacrílega para muchos de vosotros, pero es que a mí,  las ciudades me suelen producir bastante alergia.


ANFITEATRO BRYCE CANYON

Planifiqué el viaje de manera concienzuda con bastante antelación, sobre todo el tema de las cuestiones fotográficas, analizando muchas fotos y los lugares a visititar, en varias revistas especializadas de viajes, libros fotográficos y documentales, así como varias de las grandes webs de stocks fotográficos, donde ya tenía seleccionados previamente a varios autores locales.
Volamos desde España hasta San Francisco, en la parte sur de la costa Oeste y fuimos subiendo poco a poco en una monstruosa caravana, creo que de 20 pies, hasta la parte norte, regresando a España desde la ciudad de Salt Lake City en el estado de Utah.
La caravana la alquilamos con bastante tiempo de antelación por internet, suele ser bastante cara, sobre todo si la coges en un lugar y la quieres devolver en un lugar muy lejano del punto de recogida  como era nuestro caso.
Nosotros íbamos cuatro personas más nuestro pequeño Marcos, que tenía dos años. Con lo que os apunto que es un viaje perfectamente apto para hacer con niños pequeños.
La idea era quedarnos a dormir con la caravana dentro de los propios Parques Nacionales, para poder aprovechar al máximo el tiempo y poder hacer fotos también por la noche.
Los Parques Nacionales están perfectamente diseñados para poder quedarse a pernoctar en su interior, en caravanas, en tiendas de campaña y en ocasiones en hoteles. Tienen gasolineras, y supermercados, por lo que no es difícil llenar la nevera de comida, aunque es más recomendable comprarla en las grandes superficies que te puedes cruzar por el camino.
Podéis encontrar información de los Parques Nacionales e incluso hacer reservas en la siguiente web oficial,  http://www.nps.gov/index.htm.

JUEGO DE LUCES Y COLORES EN ANTELOPE CANYON

Es recomendable sacarse en la entrada al primer parque que se visite, un bono anual  para visitar los Parques Nacionales de EEUU, creo que es válido para 5 o 6 personas y por unos 50 $, te permite entrar y salir de los mismos, tantas veces como queráis, así que es muy posible que lo amorticéis enseguida.
Nosotros comenzamos por Yosemite, un lugar verdaderamente impresionante.
El parque cubre un área de 3.081 km² y se extiende a través de las laderas orientales de la cadena montañosa de Sierra Nevada . Es visitado por más de 3 millones de personas cada año, lo que lo convierte en uno de los más transitados.
Esta circunstancia hace te puedas quedar sin sitio para dormir dentro del área del parque si no reservas con mucha antelación un lugar en el mismo.
Solemos tener planificados los lugares donde queremos dormir, pero no reservados, ya que a menudo cambiamos los planes en función de los lugares que vamos viendo, a veces improvisamos algo y nos quedamos más tiempo en algún sitio, o menos, o vamos a algún otro lugar que no teníamos previsto porque los mochileros con los que nos cruzamos nos han dicho que merece la pena verlo, es la ventaja que tiene organizarte por tu cuenta el viaje.


YELLOWSTONE

En nuestro caso, solo pudimos encontrar sitio para el primer día, dentro de una de las zonas más alejadas de los típicos lugares más interesantes, ( El Capitan, o el Half Dome ) , después tuvimos que buscarnos la vida para ponernos a primera hora del día, sobre las 05 de la mañana, en la fila que se forma en una de las cabañas de los Rangers para coger un número por riguroso orden de llegada y poder optar al reparto que se hace por la tarde de las plazas que han quedado vacantes, por la incomparecencia de la gente que las tenía reservadas.
Así conseguimos sitio los otros dos días que estuvimos en Yosemite.
Este bello espacio natural, fue nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1984 y es reconocido internacionalmente por sus acantilados de granito, saltos de agua, ríos cristalinos, bosques de secuoyas gigantes y la gran diversidad biológica.




VIA LACTEA EN YOSEMITE VALLEY 

Es un lugar mítico y de obligada visita para  los escaladores de todo el mundo.
Después nos dirigimos al Gran Cañón de Colorado, donde no teníamos reservas para dormir, pero afortunadamente y a pesar de ser otro de los espacios naturales más visitados, no encontramos problemas para encontrar sitio los dos días que estuvimos.


YELLOSTONE

El Gran Cañón  del Colorado, situado en el norte de Arizona es una vistosa y escarpada garganta de unos 446 km de longitud excavada por el río Colorado, alcanzando profundidades de hasta 1600 metros, está considerado como una de las maravillas naturales del mundo y fue uno de los primeros Parques Naturales de los Estados Unidos.
Cerca de 2.000 millones de años de la historia de la Tierra han quedado expuestos mientras el río Colorado cortaba capa tras capa de sedimento al mismo tiempo que la meseta donde se ubica se iba elevando.


GRAN CAÑON DE COLORADO


Hicimos varios recorridos por el borde del cañón y como no ¡, un viajecito en helicóptero para disfrutar del lugar desde las alturas.
De allí nos dirigimos al Antelope Canyon, que es uno de los cañones más visitados y fotografiados del sudoeste estadounidense. Está localizado en el municipio de Page, en el norte del estado de Arizona, dentro de una reserva de indígenas navajos. De hecho, las visitas a este cañón han de hacerse con un guía de esa tribu.



AMANECER EN GRAN TETON NATIONAL PARK




La impresionante y bella formación geológica se ha ido horadando debido al paso de corrientes de agua a través de un proceso de miles de años, y sus paredes llegan a alcanzar los 40 metros de altura en algunos puntos. Consiste en dos formaciones separadas, denominadas individualmente como Upper Antelope Canyon (Cañón del Antílope superior) y Lower Antelope Canyon (Cañón del Antílope inferior).
Nosotros pudimos visitar ambas, en medio día, y después nos dirigimos al cercano y no menos espectacular Bryce Canyon.


ATARDECER EN YOSEMITE

El parque nacional del Cañón Bryce  está localizado en el sudoeste del estado de Utah y es un gran anfiteatro natural formado por la erosión. Bryce destaca por sus estructuras geológicas únicas, llamadas por su forma,  " chimeneas de hadas", las cuales  se formaron por la erosión causada por el viento, agua y hielo. El juego de colores de las rocas, rojo, naranja y blanco recrean vistas espectaculares, especialmente al amanecer y al atardecer.


BRYCE CANYON

También es muy conocido este lugar, por los amantes de la noche y de las estrellas, por la limpieza de sus cielos y la escasa contaminación lumínica del lugar. ( Nada tiene que envidiarle, en este sentido la zona de Teruel, de hecho en mi pueblo se ven mejor las estrellas ).
Dentro de este Parque Nacional nos quedamos 2 días y también hicimos varios recorridos a pie y en coche por el mismo.
Posteriormente fuimos al Monument Valley,  situado entre los estados de Utah y Arizona.
Este famoso espacio protegido, se creó como parque de la tribu de los navajos en 1958. Fue el gobierno local indígena el instigador y creador del mismo y no forma parte de los numerosos parques nacionales que el gobierno federal norteamericano posee en la zona. La titularidad corresponde a la nación Dinétáh.
El Monument Valley, dado a conocer mundialmente por la industria cinematográfica de Hollywood a través del rodaje de numerosas películas del oeste,   posee formas caprichosas y los navajos lo atribuyen a esculturas de los dioses. Todas las piedras tienen su símil en el mundo natural: las Tres hermanas, el Aguila, el Centinela. Las figuras fueron denominadas  como si pertenecieran a su mundo natural.


MONUMENT VALLEY


Aquí contratamos con un guía local un tour en todo terreno de 3 horas, para ver también el atardecer.
No está permitido entrar al interior del parque con caravana, una verdadera pena, puesto que la posibilidad de hacer fotos se reduce desgraciadamente bastante, a pesar de la amabilidad y paciencia del guía.
Luego tuvimos que darnos un gran palizón conduciendo la caravana hasta llegar al Parque Nacional Gran Teton que está situado al oeste del estado de Wyoming, al sur del Parque Nacional de Yellowstone y la mejor vía de entrada para este último.
Recibe el nombre de las montañas Grand Teton, que dominan el parque. El nombre de éstas proviene de la palabra francesa para referirse a la mama femenina, probablemente debido a la forma de los picos. Fue declarado parque nacional el 26 de febrero de 1929. Abarca una área de 1.255 km². Su punto culminante es el Grand Teton, con 4.197 m de altura.
Aquí estuvimos tan solo un día, una verdadera pena, puesto que este bello lugar merece mucho más tiempo.
Es destacable por sus numerosos lagos de puras y cristalinas aguas, donde se reflejan sus magníficas montañas, y a buen seguro que merecerá la pena descubrir muchos de los bellos rincones que se esconden a lo largo de los numerosos caminos que lo transitan.





YELLOSTONE

Por último reservamos como guinda del pastel, sin duda alguna, unos de los espacios naturales más emblemáticos de EEUU e incluso de todo el planeta. El Parque nacional de Yellowstone, en cuyo interior estuvimos 5 días, y donde no tuvimos problemas para alojarnos, salvo las restricciones originadas por la actividad de los osos grizzys en uno de los campamentos, donde no estaba ya permitido dormir por el lógico peligro.
Aunque parezca mentira no es este animal el que más ataques protagoniza, si no el bisonte, nosotros tuvimos en este aspecto una desagradable experiencia al vernos acorralados de forma rápida y sorpresiva  entre 2 manadas de estos animales, al final pudimos salir por un pequeño hueco que nos dejaron en la orilla de un lago, eso sí, aún no se me ha pasado el susto.Yellostone está situado en su mayor parte al noroeste del estado de Wyoming. Creado en 1872, Yellowstone es el parque nacional más antiguo del mundo.  Su extensión es de 8.983 km². Constituye el segundo mayor parque de los Estados Unidos, aparte de Alaska. Yellowstone es famoso por sus fenómenos geotérmicos; en él se encuentran dos tercios de todos los géiseres del planeta, y también numerosas fuentes calientes.


YELLOSTONE

Alberga numerosos grandes mamíferos: osos negros, grizzlys, coyotes, lobos, alces, ciervos; así como manadas salvajes de bisontes y wapitis y no es difícil conseguir fotografiar a muchos de ellos, sobre todo a primera y última hora de día, siendo la meca de muchos fotógrafos internacionales de fauna salvaje.
El parque constituye el corazón de un extenso y preservado hábitat natural, uno de los últimos ecosistemas intactos de las zonas templadas. Se inscribe en la lista de las Reservas de la Biosfera desde 1976. Recibe cada año la visita de cerca de tres millones de personas, lo que hace de él uno de los parques americanos más frecuentados.
Aquí nos cayeron las primeras nevadas que anunciaban la pronta llegada del otoño y por desgracia el término de este apasionante e imprescindible viaje, una experiencia realmente inolvidable.
Sin lugar a dudas en este viaje a Estados Unidos, me he quedado sin poder visitar  un montón de lugares preciosos e imprescindibles, y seguro que ofrece multitud de distintas combinaciones todas ellas perfectas, así que a buen seguro,  más tarde o temprano, habrá que volver para fotografiar algunos de estos bellos rincones que quedaron sin descubrir, pero eso será otra historia.
Ah por cierto, como resumen del viaje, al final monté un audiovisual de unos 30 minutos de duración, que he puesto por algún que otro sitio, la gente que lo ha visto ha quedado bastante contenta.

Además de la información de los espacios naturales, la proyección trata de invitar a una pequeña reflexión, a través de citas de los antiguos indios nativos, que poblaron y preservaron aquellos lugares para sus descendientes hasta nuestros días, para que nosotros intentemos seguir protegiéndolos para disfrute de las próximas generaciones, educando a nuestros hijos.










martes, 14 de febrero de 2012

ENTREVISTAS EN EL PROGRAMA " NO SOLO MUSICA " DE TELE CINCO

La semana que viene grabo 2 entrevistas para Televisión sobre fotografía.
Una de ellas sobre auroras boreales, ( en esta participará también, el conocido nocturnero y compa de foros Martín Zalba.
La otra será sobre los porteadores del Baltoro, en mi expedición al Broad Peak este año pasado.
Os iré informando de su emisión.




lunes, 13 de febrero de 2012

ARTICULO : EXPERIENCIAS FOTOGRAFICAS EN CONDICIONES EXTREMAS


Mi nombre es Javier Camacho Gimeno y nací  en Zaragoza hace 39 años, mi tiempo libre está dedicado esencialmente a 3 pasiones que están relacionadas entre sí, el alpinismo actividad que llevo practicando desde los 8 años, viajar y la fotografía.
Además de las montañas a las que hago referencia en este pequeño artículo, he ascendido todas las montañas de 3000 metros del Pirineo, muchas de estas ascensiones en invierno por vías de hielo o mixto, también he ascendido numerosas cimas de 4000 metros en los Alpes y he realizado 3 expediciones a montañas de 8000 metros, consiguiendo ascender el Cho Oyu.
Por otra parte, he ganado numerosos premios en varios concursos de fotografía de naturaleza y montaña y he proyectado bastantes audiovisuales de mis exposiciones en diferentes lugares.


EVEREST Y NUPTSE BAJO LA LUNA LLENA

A día de hoy, la fotografía juega un papel esencial en todas mis expediciones, ya que como nunca he recibido ningún apoyo económico para sufragar los gastos de las mismas, es el único recurso con el que hago un poquito más llevadero el siempre difícil asunto de la "pasta" a la familia.
En este artículo intentaré contaros un poquito sobre la fotografía relacionada con la alta montaña, las condiciones en las que nos desenvolvemos para intentar hacer mejores o peores fotos, el ambiente de trabajo, un escenario con un marco incomparable de bellos e imponentes paisajes, lejanos, inaccesibles, lugares en los que el sur humano es insignificante, frágil  y se enfrenta a  unas condiciones extremas.
Los problemas principales, a los que nos vamos a enfrentar en la fotografía de alta montaña, partiendo de la base de que yo no me dedico de manera profesional ni a lo uno ni  a lo otro, (con las importantes limitaciones, sobre todo logísticas que esto conlleva), y que van a determinar en buena medida el  resultado final del trabajo, son los siguientes:
+ Por una lado, las condiciones del entorno, el frio, el viento, la altura, la humedad, escenas con zonas de nieve, muy luminosas, de altas luces, en contraposición con profundos valles rocosos y de zonas oscuras.
+ Por otra parte, las condiciones personales del alpinista/fotográfo, la falta de oxígeno, el cansancio, la aclimatación, la preparación tanto física como psicológica, y sobre todo el peso de todo lo que llevamos en la mochila, en gran medida establecen unas pautas de trabajo en cuanto al material a utilizar y al ánimo o posibilidades de hacer fotografías.


CHO OYU, 8201 METROS ILUMINADO POR LA LUZ DE LA LUNA LLENA

De esta manera, el material fotográfico con el que suelo trabajar, presenta unas características bastante determinadas.
La cámara:
Normalmente suelo llevar dos cámaras fotográficas, una réflex de gama alta, de cuerpo robusto, de aleación capaz de soportar golpes y de ir en la mochila entre otro material, preferiblemente con buen sellado contra el agua y el polvo, ya que a buen seguro por mucha suerte que tengas, algún día te va a llover o a nevar, y por otra parte va a hacer viento y en las partes bajas de la montaña en el camino, siempre hay mucho polvo.
Yo, en mi caso, desde hace unos pocos años, llevo una Canon 5D MK II con sensor de formato completo, 36X24 mm, principalmente por su buen comportamiento a Isos altos y la resolución, 21,1 Megas, lo que me permite hacer fácilmente algún reencuadre o recorte, sin perder prácticamente calidad. No entro a valorar las excelentes prestaciones de la cámara en cuanto a la grabación de video.
Por supuesto que en la medida de las posibilidades, es de vital importancia que la cámara  tenga un peso “ contenido “ , al final todo pesa mucho, y en ocasiones he sacrificado cosas demasiado importantes por poder llevar el material fotográfico, y eso a ciertas alturas, te puede costar muy caro,  el cuerpo humano no se recupera de los esfuerzos, solo se desgasta y toda actividad por pequeña que esta sea, se va a pagar con creces posteriormente.
Digo de gama media/alta, porque son mucho más fiables, capaces de funcionar, posiblemente por  la mayor calidad de  los componentes,  con los que están hechas,  a temperaturas mucho más bajas, hasta -40 ºC, como en el caso del Mckinley,  la montaña más alta de América del Norte, situada en Alaska y a la cual subí en solitario en el año 2005.
Probé hace unos años en el Himalaya Indio, en una expedición al Shivling, en la zona de las fuentes del rio Ganjes, una cámara reflex de nivel medio/bajo  y a -10ºC no funcionó ni aún protegiendo la máquina y las pilas del frio, imaginaros el cabreo.
Esta cámara réflex suelo llevarla hasta cierta altura, dependiendo de la montaña y el establecimiento de los campamentos de altura, normalmente hasta los campos base y en otras ocasiones hasta campos avanzados, como en el caso del Cho Oyu, ( que con 8201 metros es la sexta montaña más alta de la tierra )  donde consiguí hacer cumbre el año 2009, sin el uso de oxígeno suplementario ni el apoyo de sherpas.
Allí subí mi reflex hasta el campo I, situado a 6400 metros. En el caso del Aconcagua, la montaña más alta de América del Sur, subí la reflex hasta la cumbre,  un auténtico calvario, ( juré no volver a subirla tan alto nunca más ).


YAKERO DE CAMINO AL C.B DEL CHO OYU


La segunda cámara es, una compacta, de cuerpo metálico que ocupe y que pese poco, y preferiblemente con más gran angular que teleobjetivo, ya que en montaña, por las dimensiones del entorno, muchas veces no te entra en la composición aquello que quieres enseñar. Esta la utilizo a partir de cierta altura, ya que llevar la réflex con los objetivos se convierte en misión imposible, sobre todo por el peso y el espacio.
Además es mucho más fácil sacarla y guardarla en un bolsillo de la prenda de plumas lo más cerca del cuerpo, donde queda mucho más accesible y protegida, de manera que todo sea más fácil y no te de tanta pereza sacarla.
También suelo utilizar esta cámara compacta, para actividades más técnicas, como cascadas de hielo, corredores o escalada clásica en grandes paredes.


LOS MERUS, HIMALAYA DEL GHARWAL

Los objetivos:
Obviamente, por cuestiones de peso y espacio, sería preferible llevar un solo objetivo, como por ejemplo un 18-200 con estabilizador, pero en mi caso ( que soy un poco inconsciente ) por cuestiones de calidad y fiabilidad, suelo llevar cuatro objetivos, todos ellos de gama alta o profesionales, un Canon 17-40L, un Canon 24-105L y un Canon 100-400L,  estabilizados y un Samyang 14 de luminosidad 2.8 para las tomas nocturnas.
Aún no he visto a nadie, ni tan siquiera en los Pirineos, que quisiera cargar en su mochila, un objetivo como el  100-400, por 2 razones fundamentales, la primera por sus 1360 gr de peso  y la segunda por lo que ocupa. Salvo profesionales con grandes presupuestos, el material fotográfico lo has de cargar tú, ya que no puedes confiar en los Yaks, mulas u otras bestias de carga, que suelen acercar el material hasta los campos base, o pagar a porteadores de altura ya que se encarece notablemente el presupuesto.
No sería la primera vez que veo a un yak, o un mulo, tirar violentamente la carga y salir corriendo,( me imagino por un momento todo el equipo fotográfico rodando pendiente abajo y me entran sudores de solo pensarlo ), ni tampoco la primera ocasión que veo a algún fotógrafo que llevaba a una persona exclusivamente para que le llevara el material fotográfico.
Por otra parte es bastante interesante, conocer el comportamiento de nuestros objetivos dependiendo de las focales y los diafragmas, con la intención de tratar de aprovecharlos al máximo, sobre todo, en cuanto a su rendimiento y calidad óptica, normalmente su mejor comportamiento es a diafragmas intermedios.


YAKS EN EL C.B DEL CHO OYU

Los filtros:
Además de los típicos ultravioleta que aquí son imprescindibles, es muy importante llevar un polarizador para potenciar los reflejos en el agua, y reforzar los colores y el contraste, sobre todo entre el azul del cielo y las nubes, a riesgo de sacar en ocasiones azules muy oscuros, ya que a veces,  por la luz existente, los cielos y las zonas altas de las montañas, están muy brumosos y lavadas.
Con el uso del polarizador hay que tener mucho cuidado, ya que según como incida la luz en la imagen, se produce el oscurecimiento del cielo de forma muy desigual, arruinando la imagen.
También son imprescindibles, como ya comenté por la gran diferencia de luminosidad entre las zonas altas de la montaña, normalmente con nieve, y las zonas bajas que suelen estar en sombra y sin nieve, los filtros degradados suaves por lo menos de 3 pasos, obligatorios también para los amaneceres y los atardeceres y mas en mi caso que ando algo peleado con la informática y el Photoshop.
Tampoco vienen mal, si no te quieres pasar mucho rato corrigiendo dominantes azuladas y cianes, los filtros cálidos. Las sombras y la nieve suelen  coger ese tipo de dominantes, a veces algo liosas  de corregir.


EL K2 ILUMINADO POR LA LUNA LLENA DESDE EL C.B DEL BROAD PEAK

Las pilas:
Para este tipo de actividad, llevar muchas pilas y un cargador es imprescindible, ya que con el frio se gastan mucho más rápido de lo normal y en ocasiones es muy difícil cargarlas.
Actualmente dependiendo del lugar, empiezan a existir bastantes posibilidades para cargar las pilas, bien sea por la existencia de generadores eléctricos de gasoil o por placas solares, para mi mucho mejor estas últimas. En el caso de mis expediciones en Nepal, las agencias con las que contratamos los servicios de Campo Base, nos facilitaron una placa solar capaz de satisfacer las necesidades eléctricas de 10 personas, incluyendo nuestro ordenador portátil, así como el teléfono satélite.
En el caso de las expediciones a Paquistan, la cosa cambia y es difícil que la agencia te proporcione una placa solar de calidad, por lo que la mayoría de la gente suele utilizar generadores.
No he probado otros sistemas como cargadores solares más pequeños, como el Sunpack que nos mostró Manu Cordoba en el número 53 de los cuadernos técnicos, pero estos han evolucionado mucho en los últimos tiempos, en cuanto a su capacidad de carga y a la reducción de peso, por lo que se convierte en una muy interesante opción, sobre todo si se va a lugares muy remotos y aislados.
En mi caso suelo  llevar 5 pilas para la cámara reflex y 3 para la compacta, y lo más importante es que estas estén siempre guardadas o bien en el saco de plumas, o en la ropa más caliente que suelo llevar puesta,  para que no se descarguen tan fácilmente y para que funcionen cuando tengo que utilizarlas. Es un poco engorroso tener que quitarlas y ponerlas cada vez que haces uso de la cámara, pero si hace mucho frio  es  imprescindible hacerlo así.


CUMBRES CERCANAS AL NANGPA LA, ZONA DEL CHO OYU

Trípode:
Normalmente su uso está limitado al campo base, que es donde más posibilidades hay de hacer fotos a los amaneceres y atardeceres.
Suele ser en el único lugar en que uno está más descansado y tiene más tiempo, así como ganas de poder hacer este tipo de fotos y a unas temperaturas “soportables” ,  últimamente me he aficionado a hacer largas exposiciones nocturnas como en el campo base del Cho Oyu a 5600 metros, con unas temperaturas cercanas a los -15ºC, o en el Broad peak y el Ama Dablam en donde he estado alguna noche entera sin dormir haciendo fotos, ah... para este tipo de fotos, es imprescindible un cable disparador para utilizarlo en el modo Bulb de la cámara y asi pode controlar el tiempo que ha de permanecer abierto el obturador.
El trípode que llevo es de carbono, lógicamente por cuestiones de peso y la rótula, de tipo jostick por manejabilidad, sobre todo con guantes, cuyo uso es casi imprescindible.

Tarjetas y disco duro:
Suelo llevar 2 tarjetas de memoria, una de 16G y otra de 4G, un ordenador pequeño, tipo netbook, donde hago una copia de las fotos y un disco duro externo, para hacer otra copia de todo y guardar el material, ya que son muchos días aislado sin poder descargar las fotos y he tenido muy malas experiencias por haber hecho solo una copia.


ARISTA CIMERA DEL MCKINLEY EN ALASKA

Guantes para las manos:
No voy a hacer referencia a otro tipo de material específicamente para la montaña, salvo de los guantes, por estar relacionados directamente con la actividad fotográfica, y ser de vital importancia para los dedos y para poder hacer las fotos.
En mi caso suelo llevar 1 par de guantes con membrana de goretex y forro interno térmico, y dependiendo del lugar o de cierta altura, llevo también unos guantes internos térmicos y unas manoplas para expedición, con membrana y forro interno térmico, estas últimas de vital importancia.
Esta combinación de guante y manopla, me permite hacer fotos en lugares extremadamente fríos, de manera que me quito las manoplas y lo más rápido posible pongo las pilas a la cámara y hago las fotos sin quitarme los guantes internos, salvaguardando del frio, en la medida de las posibilidades los dedos de las manos.
Aún así, en mi primera expedición al Cho Oyu en el año 2007, a 7850 metros, el hecho de hacer varias fotos, me causó pequeñas congelaciones en varios dedos de las manos, debido al frio y al viento extremos.
También conocí gente a la que tuvieron que evacuar del campo IV en el Mckinley, en Alaska, porque sufrieron graves congelaciones en varios dedos de las manos por hacer fotos en la cima de la montaña, es una de las cosas que primero te comentan los rangers en la charla previa a que te den el permiso de ascensión, pues hablamos de temperaturas de -40 º y vientos en muchos casos superiores a los 100 km/h con sensaciones térmicas de menos de 85º bajo cero.


CARA SUR DEL LHOTSE AL ATARDECER

Por otra parte, otra de las circunstancias o problemas principales que condicionan la fotografía en alta montaña es que el objetivo principal es conseguir la cima, lo que supone que los planes, los horarios y la mayoría de las cosas están pensadas con esa finalidad.
Las jornadas son largas y duras y todo está condicionado al horario establecido para conseguir las distintas metas que nos van a llevar hasta ese fin último, alcanzar la cumbre.
Normalmente las primeras y últimas horas del día, las mejores para hacer fotos, son muy frías y se suele estar con pocas ganas de nada, al atardecer se está cansado después de una larga jornada y hay que montar la tienda de campaña, hacerse la cena o derretir agua para el día siguiente, ( labor que en ocasiones lleva mucho tiempo, pero que es de vital importancia ya que es necesario beber mucha cantidad de líquidos para estar bien hidratado y poder aclimatarse a la altura ), y por la mañana hacerse el desayuno, prepararse la mochila y el material y en muchas ocasiones comenzar a andar bien temprano, con mucho fresquito, pues es conveniente tener mucho margen de tiempo para realizar la actividad diaria prevista, y existen menos posibilidades de aludes, los glaciares suelen ser más seguros, pues los puentes de hielo son más consistentes.


PORTEADOR EN EL BALTORO, AL FONDO EL GRUPO DE LAS TRANGO


En otras ocasiones, se suele pasar por las zonas más fotogénicas, con luces muy poco propicias por la dirección de la luz o por la hora  ( luces muy duras ), pero o haces la foto o te quedas sin ella, ya que hay que seguir adelante y no se puede volver al sitio a buscar la luz correcta.
Da la misma manera, hay lugares que por la existencia de peligros objetivos, tales como desprendimientos de piedras, aludes, grietas, grandes pendientes pronunciadas, o por la  dificultad técnica, obligan al alpinista a hacer las fotos de forma muy rápida, sin pensar mucho en los encuadres o en la toma en sí, ya que tienes que poner los cinco sentidos en controlar la situación y tratar de salir lo más rápido del lugar, a pesar de que este tipo de fotos si quedan bien, llaman mucho la atención.
Por otra parte, el conocimiento previo de la zona a la que vas a ir, también es muy importante, saber qué lugares, montañas y entornos son mas fotogénicos, sus orientaciones, las luces propicias, las épocas, el clima, incluso ver antes de ir al lugar, muchas fotos en galerías fotográficas en internet o revistas de viajes y de montaña.
Si bien como mencioné, todas estas circunstancias están muy condicionadas al objetivo esencial, que es alcanzar la cima de la montaña.


SOMBRA DEL KILIMANJARO DESDE LA CUMBRE

Como todo en la vida, pero más aquí que en otros sitios, un factor importante es la suerte, sobre todo que el clima y el físico te acompañen, no será la primera vez ni será la última que he estado durante varios días esperando a que las nubes mostraran una montaña, el Alpamayo, una de las cimas más bellas del planeta, el Fizt Roy, las Torres del Payne, o un momento especial, “ El Mckinley reflejado al atardecer sobre una laguna en el Parque Nacional de Denaly “, el Cerro Torre al amanecer sobre la laguna de su mismo nombre y en bastantes ocasiones no haber conseguido el propósito.
Tampoco será la primera  vez que por cuestiones de salud no he podido sacar la cámara del bolsillo o ni tan siquiera llevarla conmigo, como por ejemplo en  la ascensión invernal al Elbrus en el Cáucaso ruso, la montaña más alta de Europa a la que subí con 39 grados de fiebre con una gripe terrible.
Finalmente no querría terminar sin hacer mención también al elemento humano en toda la expedición, a los compas de correrías, y a su paciencia infinita, por su ayuda imprescindible para algunas composiciones, en las que se quiere reflejar la dimensión del paisaje, de la montaña. Por andar esperando siempre a que termine de hacer una foto, o porque la fotografía al final nos hace ir a sitios y a horas, que desde el punto de vista alpinístico no eran necesarios.
Para más información sobre el artículo o sobre los audiovisuales que proyecto dirigiros al siguiente correo: cumbres23@hotmail.com


CARA SUR DEL ACONCAGUA

domingo, 29 de enero de 2012

ARTICULO: FOTOGRAFIA DE AURORAS BOREALES







Este artículo no pretende ser una estudio exhaustivo sobre la fotografía de auroras boreales, si no más bién,  simplemente compartir de alguna manera, con todos vosotros, la experiencia que viví en un viaje cuya finalidad principal era ir al encuentro de este fantástico y misterioso  fenómeno natural, sin duda uno de los más bellos que puede ofrecer la naturaleza. Además y si era posible, pretendía atrapar con el objetivo de mi cámara fotográfica,  con mayor o menor acierto, ( vosotros me podres decir ), esos impresionantes instantes, para poder recordarlos para siempre.


Las auroras boreales, son un fenómeno natural, en forma de brillo o luminiscencia que puede observarse en el cielo nocturno, normalmente en zonas polares, aunque no es exclusivo de estos luguras.
Asi pues pueden verse auroras boreales, tanto en el hemisferio norte donde se denominan "auroras boreales", como en el hemisferio sur, llamadas entonces "auroras australes".

Se producen cuando una eyección de masa solar choca con los polos de la magnetósfera terrestre, produciendo una luz difusa proyectada en la ionósfera.
Ocurren cuando (protones y electrones), son guiados por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera cerca de los polos. Cuando esas partículas chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, parte de la energía de la colisión excita esos átomos a tales niveles, que cuando se desexcitan devuelven esa energía en forma de luz visible.


Tienen formas, estructuras y colores muy diversos que además cambian rápidamente con el tiempo. Durante una noche, la aurora puede comenzar como un arco aislado muy alargado que se va extendiendo en el horizonte, generalmente en dirección este-oeste. 



Cerca de la medianoche, momento más propicio para poder ver auroras boreales, ( entre las 23 y las 2 horas ) el arco puede comenzar a incrementar su brillo. Comienzan a formarse ondas o rizos y también estructuras verticales que se parecen a rayos de luz muy alargados y delgados.



De repente la totalidad del cielo puede llenarse de bandas, espirales, y rayos de luz que tiemblan y se mueven rápidamente de horizonte a horizonte.


La actividad puede durar desde unos pocos minutos hasta horas, (en mi caso pude observarlas durante 1 hora y media más o menos).
Cuando se aproxima el alba todo el proceso parece calmarse y tan sólo algunas pequeñas zonas del cielo aparecen brillantes hasta que llega la mañana. Aunque lo descrito es una noche típica de auroras, nos podemos encontrar múltiples variaciones sobre el mismo tema.
Los colores que vemos en las auroras dependen de la especie atómica o molecular que las partículas del viento solar excitan y del nivel de energía que esos átomos o moléculas alcanzan.
El oxígeno es responsable de los dos colores primarios de las auroras, el verde/amarillo por un lado y el color más rojo por otro. Normalmente son mucho más frecuentes las de color verde/amarillo.
Así pués si se quiere ver y fotografiar auroras boreales lo suyo sería cogerse de vacaciones unos cuantos días, (cuantos más mejor), puesto que uno puede estar una semana entera esperando ver una aurora boreal y que esta no aparezca, y dirigirse a uno de los lugares donde más probabilidad hay de que surjan, procurando mirar primero las predicciones del tiempo, tratando de evitar los dias en los que el cielo este cubierto de nubes.
Estos lugares son, Canadá, Alaska, Groenlandia, Islandia, Finlandia, Noruega.
 La aurora boreal suele ser más visible de octubre a marzo, aunque los mejores meses para verla son enero y febrero, ya que en esta época las temperaturas son más bajas, los cielos están menos brumosos y más limpios.
Algunos lugares medianamente útiles para buscar predicciones sobre las probabilidades de que se den auroras boreales son:


http://www.swpc.noaa.gov/pmap/pmapN.html

Su equivalente en latitud sur, aurora austral posee propiedades similares.
Dicen los que saben, que hay que tratar de evitar los dias de luna llena ya que es más dificil verlas puesto que hay demasiada luz en el cielo, pero mi experiencia es que esto no importa demasiado, el dia que yo las conseguí ver, había luna llena y se vieron perfectamente.


Es fundamental al menos desde mi punto de vista, tratar de dirigirse a alguna población pequeña y alojarse lo más lejos del nucleo urbano, para evitar la contaminación lumínica y estar lo más cerca posible de un entorno natural donde la fotografía va a quedar mucho mejor.
Lo ideal sería tratar de buscarse un alojamiento desde el cual haya que recorrer una pequeña distancia para hacer las fotos en caso de darse el fenómeno, puesto que las horas de espera pueden ser muchas y el frio especialmente intenso, tranquilamente 15 grados bajo cero. ( Yo montaba guardia desde las 19:00 horas hasta las 04:00 de la madrugada.
Así pués esta claro que hace falta llevarse ropa de mucho abrigo para soportar las bajas temperaturas y guantes para las manos.
En cuanto al material fotográfico a utilizar, es obvio que debido a las condiciones de iluminación que se van a dar, es necesario un trípode y un cable disparador y utilizar el modo BULB de la cámara para darle a la exposición el tiempo que sea preciso, entre 30 y 60 sg para evitar que las estrellas salgan movidas.
Normalmente el objetivo que se va a utilizar va a ser un gran angular puesto que en muchas ocasiones las auroras boreales ocupan el cielo de un extremo hasta el otro y además siempre queda más vistoso sacar una porción de tierra para situar la escena y si es posible que salga algún elemento que la dimensione, aunque en ocasiones tambien se pueda utilizar un zoom medio.
Este objetivo gran angular debe de poseer una abertura lo más grande posible, 2´8 normalmente para tratar de bajar la ISO todo lo que se pueda para evitar la aparición de ruido.


De todas las formas hay que tratar de buscar un equilibrio entre las posibilides que te ofrece la cámara en cuanto a ruido se refiere, la calidad del objetivo a diafragmas abiertos, sobre todo en las esquinas, (algunos son más que lamentables ) y la exigencia del sensor, los de formato completo son más exigentes.
 También hay que tener en cuenta a la hora de elegir el diafragma la profundidad de campo, aunque normalmente en este tipo de fotografía, salvo excepciones, no va a ser muy necesaria puesto que se va a anfocar a infinito de forma manual, ya que el objeto de interés esta muy lejano.
Es imprescindible llevarse varias pilas de respuesto, puesto que debido a las bajas temperaturas estas se gastan muy rápidamente, asimismo tenerlas guardadas lo más en contacto con el cuerpo posible para que no se descarguen.
Y luego después de todo lo más importante es tener suerte, mucha suerte para que este bello fenómeno natural se produzca.


En nuestro caso solo se vieron auroras boreales 1 de los 9 dias que estuvimos en Noruega y sobre las 19:00 horas, cuando nos bajábamos del coche.
Vamos que no me dio tiempo a preparar nada, solo sacar el meterial fotografico y salir corriendo para buscar los encuadres más propicios dentro de las posibilidades.
Ah y por último avisaros de que tengais cuidado que esto engancha....







jueves, 26 de enero de 2012

NUEVO AUDIOVISUAL: Broad Peak, mucho más que una montaña de 8000 metros

Hace ya un tiempo que volví de mi expedición al Baltoro, sin duda el lugar mas sobrecogedor desde el punto de vista de la fotografía de montaña.
He montado un pequeño resumen del audiovisual que he realizado de la expedición a esta bella montaña, el Broad Peak. La duración del original es de unos 45 minutos, y sin duda es uno de los montajes fotográficos de mayor calidad jamás hecho en España. En el mismo, además de los bellos paisajes que ofrece el Karakorum, podremos aprender un poco más sobre el trabajo y la forma de vida de los porteadores Baltís.


Por aquí dejo algunas de las fotos hechas.






domingo, 25 de diciembre de 2011

ARTICULO 8201 METROS, LA DIOSA TURQUESA, ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA.

En el lejano Tibet, el país de la nieves , en los Himalayas, se encuentra la cadena montañosa más alta de la tierra, y en ella La Diosa Turquesa, más conocida como el Cho Oyu, siendo con 8201 metros  la sexta montaña más alta de la tierra.
Y allí dirigíamos nuestros pasos mi compañero Javier ARROBARREN y yo, por segunda vez, con la intención de conseguir en esta ocasión, posar nuestros pies sobre su cumbre nevada.
Además ambos cargábamos nuestro  pesado equipo fotográfico  con el objetivo de realizar un extenso reportaje, tanto de la ascensión de la montaña, como de las gentes que pueblan sus alrededores, sus costumbres, su religión, su forma de vida, dentro del proyecto que empecé hace ya algunos años " Cumbres, culturas y entornos naturales " y que trata de mostrar a través del objetivo de mi cámara, además de los bellos paisajes que nos llevan hasta las cumbres de distintas montañas situadas en los diferentes continentes , la cultura la religión o forma de vida de las personas que pueblan sus alrededores  guardando una estrecha relación con la misma. 
Así pues, hacía dos años que la montaña nos había expulsado muy cerca de la cumbre, a 7800 metros, por  culpa del frio y el viento, así que conocíamos bien casi todos sus secretos y sus dificultades.
Unos días en la capital de Nepal, Khatmandu efectuando los últimos preparativos, y compras y todo estaba preparado para partir rumbo al Tibet, donde está situada esta majestuosa montaña.  Kodari, en la frontera entre Tibet y Nepal, Zanmug, Nyalam ya en el país de las nieves y Tingri, situada a 4200 metros, última población de camino a nuestro destino, el Cho Oyu.
Una gran preocupación invadía mi alma, desde mi llegada a Nepal, arrastraba un gran resfriado que combatía con antibióticos, y las dudas asomaban a mi mente peligrosamente, ¿ me daría tiempo a recuperarme ? , ¿ hasta que punto afectará a mis fuerzas para luchar con aquellas duras pendientes que conducen hasta la cima de  la montaña ?
Parece ser que este año los monzones retrasaban su marcha y el tiempo no estaba siendo bueno,  así lo pudimos comprobar a nuestra llegada al Campo Base Chino a 4800 metros de altitud. Yo seguía resfriado y no pude completar la ascensión  hasta una montaña cercana que pretendíamos subir para acelerar la aclimatación a la altura, mis preocupaciones aumentaban.
Así pues llegamos, el día 13 de septiembre al Campo Base Avanzado de la montaña a 5700 metros de altitud, donde ibamos a establecernos para pasar una larga temporada, en principio unos 21 días, asediando a la montaña.



DIA 15 ( SEGUNDO  DIA DESDE LA LLEGADA AL CAMPO BASE )
Tras un día de descanso en el base, el tiempo finalmente mejora y los monzones se retiran, dejando un cielo limpio de nubes, las expediciones que llevan ya bastantes dias establecidas, comienzan a avanzar rápidamente hacia el Campo I a 6400 metros, los rumores indican que este año hay muy poca nieve y el espacio para montar las tiendas esta muy reducido, ya se han establecido varios grupos y queda poco sitio, por lo que aceleramos nuestra partida hacia el mismo para coger un sitio más o menos decente, nuestra experiencia hacía dos años en esta montaña, ( La mitad de la tiendas del campo I fueron arrasadas con todo el material dentro ),  nos decía que era muy importante coger un buen sitio para poner la tienda de campaña al resguardo del viento y de las posibles tormentas.
La marcha hacia este campamento es especialemente penosa, pues si bien el camino al principio no es muy empinado, si que es muy largo, y se camina varios kilometros por la morrena del glaciar hasta llegar a la “Killer Slope” o cuesta de la muerte.
 Realmente hace honor al nombre que le pusieron, y la ascensión es dura y muy pesada, ya que transcurre por una gran pedrera de roca suelta, en la que das un paso y desciendes dos.


Ademas  se suele estar poco aclimatado ya que la altura empieza a ser más que considerable y para terminar la jornada, buscar un emplazamiento aceptable y montar el campamento, para después bajar nuevamente al Base, ya que la primera vez que se sube al I no es aconsejable quedarse a dormir en el mismo.
Los rumores son ciertos y son pocos los lugares que quedan para poner las tiendas, si bien finalmente logramos colocarla aunque el sitio no termine de gustarnos mucho.
Hemos subido bastante bién al Campo I y pese a que no estoy del todo recuperado del resfriado, el ritmo ha sido muy bueno, Javier, mi compañero, de momento no ha tenido muchos problemas con la altura y se encuentra con la moral alta.



Pudimos observar que algunas expediciones ya se encuentran en el Campo II de la montaña a 7100 metros, pero de ahí nadie ha pasado hacia arriba.
Después de descansar dos días en el base volvemos a subir al Campo I, esta vez con la intención de dormir y tratar de subir al día siguiente hasta el campo II

DIA  18 ( QUINTO  DIA DESDE LA LLEGADA AL BASE )
La noche resultó un infierno para Javier , no dormimos nada, y el tiene unos dolores de cabeza insoportables, los fantasmas de pasado vuelven de nuevo, así que decide no seguir subiendo, al menos hasta que no aclimate mejor a esta altura, (al final y aunque lo intentó en varias ocasiones más, no lo consiguió).
DIA 19 ( SEXTO DIA DESDE LA LLEGADA AL BASE )

Es aquí en el campo I, (donde casualmente hay otro navarro que intenta también por segunda vez la montaña,  sube en solitario y ha establecido su campamento al lado del nuestro),  donde decidimos subir juntos  para compartir la ascensión. Así pues ascendemos a buen ritmo las primeras empinadas rampas, llevamos mucho peso, pues subimos además de una tienda de campaña, un saco de dormir, el mono de altura, comida y gas para varios días. 
Llegamos al primer serac, un brusco cambio de pendiente que hace que el glaciar que baja del Cho Oyu, se fracture, formando una pared de hielo de entre 20 y 40 metros de altura, uno de los  puntos más difíciles de la ascensión, pero que debido a la colocación de cuerdas fijas por parte de los sherpas de las expediciones comerciales no supone gran dificultad.



El esfuerzo es muy grande, tanto es así que a medida que vamos ascendiendo no somos capaces de disfrutar del hermoso paisaje que se va abriendo ante nosotros, un horizonte de altas y escarpadas montañas, unas lejanas el Shisa Pangma, el Manaslu, otras no tanto, solo podemos concentrarnos en la línea del camino que nos lleva hacia delante, siempre hacia delante, un paso y otro paso más.
A medida que vamos ascendiendo el aire se va enrareciendo más y la sensación de falta de oxígeno se va incrementando, el ritmo de la respiración se va haciendo cada vez más rápido.
Llegamos al segundo serac, ya a 6800 metros de altura, esta segunda fractura es más larga y tiene más desnivel, pero no es tan mantenida y “casi” da acceso al campo II a 7100 metros de altura, “casi” significa que desde el final de las rampas al campo II hay muy poco desnivel y distancia, pero cuesta 1 hora y pico pues uno  llega ya muy cansado, sobre todo por el peso de la mochila y el efecto de la altura, cada vez cuesta más dar un paso hacia adelante y a pesar de que las tiendas de campaña se ven cerca, llegar cuesta una eternidad.


Ahora toca buscar un emplazamiento seguro para montar la tienda, palear para hacer una pequeña  plataforma,  colocar la tienda lo mejor posible, y la ingrata labor de derretir nieve para hacer agua, esta labor es muy, muy importante, puesto que es de vital importancia hidratarse correctamente para una correcta aclimatación a la altura y evitar problemas físicos como son los edemas o las congelaciones.
La ascensión al campo II ha sido bastante rápida, 5 horas y media, y el hecho de que varias expediciones han subido ya al campo III y las buenas predicciones nos empujan a forzar mucho nuestra aclimatación, así que decidimos quedarnos a hacer noche en este campo de altura, algo del todo desaconsejable y que rompe con las normas de la correcta aclimatación, ya que no es normal  quedarse a dormir a una altura a la que acabas de llegar por primera vez.
La noche transcurrió sin ninguna incidencia y sorprendentemente no hemos tenido problemas de aclimatación, salvo leves dolores de cabeza, lo que supone que decidamos que la próxima vez que volvamos hasta aquí sea para subir al campo III y de ahí directamente a cumbre.

22 DE SEPTIEMBRE  (NOVENO DIA DESDE LLEGADA A BASE)
El tiempo es muy bueno y hay bastante movimiento, son bastantes los que van subiendo al campo III por lo que descansamos solo 1 dia en el Base, (lo normal sería descansar al menos 2 dias) y decidimos subir nuevamente hacia arriba campos I y II, pero esta vez decididos a intentar la cumbre, puesto que las predicciones que tienen las expediciones comerciales es que va a hacer poco viento y bastante buen tiempo. Mi compañero de expedición, Javier, decide llevar un ritmo distinto, pues ha perdido el nuestro y va a descansar  algo más para tratar de volver al campo I para intentar dormir en el mismo y si puede subir al II.
A  estas alturas, de los 4 componentes de la expedición de Soria con los que compartimos  permiso de expedición,  solo 1 de ellos está en condiciones de tratar de subir a la cumbre, pero lleva un ritmo de aclimatación más lento.  Uno de los miembros de la expedición se encuentra bastante mal, posteriormente a su llegada a España, fue hospitalizado de urgencia por sufrir una trombosis que le llegó hasta el pulmón. ( Edema pulmonar )



24 de SEPTIEMBRE (ONCEAVO DIA DESDE LLEGADA A BASE)
Hemos pasado una noche en el campo II muy agitada, varias expediciones comerciales  todas ellas con el uso de oxígeno suplementario y con el apoyo de sherpas de altura han salido para cumbre y no he hemos podido pegar ojo.
Hoy partimos para el Campo III a 7600 metros de altura, no es un gran desnivel pero se concentra todo en una rampa que se hace agotadora y el desgaste físico es impresionante, el ritmo de subida es muy lento y hay que parar a descansar cada 4 o 5 pasos, el frio se empieza a hacer bastante patente.
A medida que vamos ascendiendo surgen varias preguntas  que no dejan de atormentarme a cada paso que doy hacia adelante, ¿merece la pena tanto esfuerzo?,  ¿tan poco disfrute  para tanto sufrimiento?, ¿tanto tiempo lejos de la familia?, ¿tanto esfuerzo económico?, cuando llegue a casa mi pequeño Marcos que ahora tiene 1 año a penas me va a conocer .
Para ser sinceros existen muchas otras montañas, bastante más hermosas y gratificantes,  en las cuales el esfuerzo se compensa con lo que se puede contemplar  y este, como cualquier ocho mil, no es el caso.
Mientras apuro los últimos pasos hasta el incomodísimo campo III a 7600 metros, (este se monta cavando una plataforma sobre una empinada pendiente de unos 35 º  que te lleva a la nada) pienso, la decisión está tomada, no compensa, suba o no suba hasta la cima , no volveré a intentar  ninguna montaña de 8000 metros.





25 de SEPTIEMBRE (DOCEAVO DIA DESDE LA LLEGADA AL BASE)
Son las 4 de la mañana, el frio es atroz pero no hace viento, ese viento que hace 2 años me hizo desistir de la cumbre a 7800 metros.
Se ven muy pocas luces en el camino, millones de estrellas brillan allá en lo alto hacia donde dirigimos nuestros pasos, aunque de vez en cuando se ve pasar alguna nube que en principio no se detiene.
Llegamos a las famosas bandas rocosas que se llaman amarillas por el color de la piedra, un tramo más o menos complicado pero que también se encuentra equipado con cuerda fija, aquí fue donde me di la vuelta la otra vez, superar este tramo me quita un peso enorme de encima, pues he superado el punto máximo, de aquí para adelante todo es desconocido.
El frio se hace más intenso, y comienzo a notar en los pies un cosquilleo preocupante que me hace golpear con fuerza la punta de la bota contra el suelo cada varios pasos, para ver si entran en calor, eso mismo me comienza a pasar en los dedos pulgares de las manos que se encuentran aislados en la manopla, así que tuve que meterlos con el resto de los dedos.
Estamos casi a 8000 metros, los primeros rayos de sol nos van calentando por lo que el frio no se hace tan intenso, pero desde hace ya un rato que las nubes van empezando a cubrirlo todo y poco a poco comienza a levantarse algo de viento, las dudas se van instalando en nuestra mente y ese peso se aloja en nuestra determinación para seguir adelante, nuestras miradas se cruzan de vez en cuando, buscando unas preguntas a la que no encontramos respuesta , ¿Hasta dónde llegaremos?, ¿qué es lo prudente?, tantos días de duro esfuerzo.
Llegamos a un punto clave, a unos 8100 metros de altura, aquello que nos había empujado hacia adelante, las cuerdas fijas, desaparecen y el tiempo no mejora, poco antes habíamos adelantado a las únicas personas que pensábamos que llevábamos delante,  2 clientes de una comercial con oxígeno y un sherpa de altura, ellos también están pensando en bajar, nos hemos cruzado en los últimos metros con varios expedicionarios, todo ellos con oxígeno, que han desistido de la cima.
Estamos tan cerca y a la vez tan lejos…. tenemos que arriesgar y seguiremos hacia adelante,  parece que nunca vamos a llegar al plató cimero, una larguísima planicie que gana muy pocos metros de desnivel  y que conduce a la cima.
Detrás de un repecho siempre viene otro y aquel montículo que pensamos que da acceso al plató final, no da más acceso que a otra interminable pendiente que se hace agotadora, el tiempo sigue empeorando.
Llegamos a una zona delicada rocosa, una pequeña banda de unos 5 metros de altura que se flanquea por un punto muy concreto que tiene unas pequeñas repisas, inexplicablemente este tramo no tiene cuerda fija, pero da acceso a la llanura terminal.
Esta se hace interminable y creemos llegar a la cima en al menos 3 ocasiones, pero nunca es la cima, tiene gracia que uno de los 2 clientes de una comercial que lleva oxígeno,  y que siempre va detrás nuestro, nos adelante para llegar primero, cada vez que pensamos que vamos a llegar a la cima, va a reventar la mascarilla de las inspiraciones que hace provocada por los cambios de ritmo. Nos cruzamos con 3 miembros de otra expedición comercial, todos ellos con oxígeno, que bajan de la cima apresuradamente, nos avisan el tiempo está  empeorando rápidamente.


Llevamos 1 hora y cuarto deambulando por este larguísimo plató hasta que al final y después de 8 horas de dura ascensión llegamos hasta nuestro sueño que ya se ha hecho realidad, el punto más alto de la Diosa Turquesa, los 8201 metros del Cho Oyu.
Las lágrimas asoman por mis ojos recorriendo las mejillas heladas mientras pienso en mi mujer Silvia y mi hijo Marcos, ¿dónde estarán en esos momentos?, ¿se acordarán de mí? Miro hacia el cielo y les dedico la ascensión, ¡va por vosotros¡
Consigo hablar con ella por teléfono satélite durante un momento, ambos lloramos de alegría, pero ella nota en mi voz  la preocupación de la bajada, la huella se está tapando rápidamente y ha comenzado a nevar copiosamente, a penas consigo ver 2 o 3 metros por delante.
La montaña nos priva de aquello que hemos venido a buscar, ver el mundo bajo nuestros pies, disfrutar de sus hermosos paisajes, allí cerca en algún lugar se debería ver el Everest, el Lhotse, el Amadablan, el Pumori, montañas emblemáticas.
Nos hacemos varias fotos y comenzamos el descenso, apenas hemos estado en la cima 1 cuarto de hora.




Cada vez nieva con más intensidad y hace más viento, nos olvidamos del cansancio y el instinto de supervivencia nos hace ir mucho más rápidos de lo que nunca podíamos pensar, hemos bajado en 15 minutos lo que nos había costado subir 1 hora y media, el hecho de no encontrar entre las nubes el paso de la banda rocosa nos estremece el alma, pues supondría quedarnos atrapados a 8100 metros, sin posibilidad de acceder a la seguridad de las cuerdas fijas que nos guiarían hasta el campo III.
Finalmente llegamos al paso citado, los últimos metros hemos tenido que detenernos en varias ocasiones para tratar de buscar la huella que íbamos perdiendo  poco a poco. Recuerdo las predicciones del tiempo, dijeron que iban a ser buenas, eso mismo pensaron los 3 componentes  de la expedición de Mikel Zabalza que se encontraban a 7200 m, tratando de ascender el corredor Horbeirn en la Norte del  cercano Everest, a ellos les sorprendió la misma tormenta y 2 aludes  destrozaron sus tiendas de campaña, obligándoles a descender al día siguiente.
Bajamos ese tramo delicado lentamente y unos cientos de metros más abajo encontramos las cuerdas fijas, una gran sensación de alivio se apodera de nuestros cuerpos, sabemos que poco a poco llegaremos hasta nuestra tienda en el campo III. El descenso es penoso, ya que en los últimos tramos hemos encontrado a 2 clientes de una comercial que no han hecho cima y a los que tiene que ir bajando su sherpa, ya que no saben rapelar, nos hacen perder 2 horas que tenemos que ir esperando en todos los rápeles, pero finalmente llegamos al campo III.
La prudencia no nos aconseja pasar mucho tiempo a tanta altura, llevamos 3 días por encima de los 7000 metros y no deberíamos pasar otra noche a los 7600 metros que esta el campo III, pero ese tiempo que hemos perdido por culpa de aquellos inconscientes, ha sido determinante para que nos tengamos que quedar a dormir otra noche en este campo.


A la mañana siguiente, el tiempo ha mejorado nuevamente así que bajamos hasta la seguridad del campo Base.


De esta manera, acaba la historia de una de las ascensiones más rápidas al Cho Oyu de la temporada, en tan solo 12 días desde la llegada al campo base y en el que fue el peor de los días habidos con cima.
Aquel día llegamos 8 personas a la cumbre del Cho Oyu, de los cuales, solo mi compañero de ascensión y yo lo hicimos sin el uso de oxígeno suplementario, ni sherpas de altura.
En la seguridad del campo base y tras unos días de descanso todo cambia de nuevo y (a pesar de que los dos primeros días sufrí unos dolores terribles que me impidieron dormir por las noches, debido a las quemaduras y la infección que tenía en los labios provocadas por el sol, el viento y el frio), aquellos recuerdos que me venían mientras subía y me juraba que no volvería a sufrir en una montaña de 8000 metros  se van borrando poco a poco y comienzo a pensar en la idea de volver al año que viene para intentar ascender el Everest, o quién sabe si no encuentro el dinero necesario para el permiso de la ascensión, tal vez el bello y difícil Amadablam.
Estoy contento de haber subido hasta allí arriba, en busca de muchas cosas que no encuentro  en la ciudad, y el recuerdo de haber conseguido llegar hasta la cima es lo que queda, y si hay suerte, al año que viene volveremos al Himalaya.
Pero esa será otra historia.


Para la realización de este reportaje fotográfico se utilizó una cámara fotográfica reflex de formato completo 36x24, hasta el campo I de la montaña a 6400 metros de altura, y tres objetivos zoom profesionales, ( un gran angular, un medio y un teleobjetivo ).
A partir de esa altura se utilizó una cámara compacta de gama alta.